20070822

El golpe de Estado de Chávez

Pascual Serrano
Rebelión


Están los medios de comunicación y columnistas de un país europeo, que tiene como jefe de Estado vitalicio y con carácter hereditario a un ciudadano que nadie ha elegido, indignados y preocupados porque en un país de América los habitantes van a votar en referéndum si quieren poder reelegir a una persona como presidente las veces que consideren. Lo cual es algo que ya está en vigor en ese país europeo y en todos los de su entorno. Estoy hablando de los medios españoles y de la reforma constitucional venezolana.



En Venezuela, el presidente, tal y como prometió en su programa electoral antes de ser elegido el pasado mes de diciembre, ha presentado al Parlamento una reforma constitucional que debatirán los legisladores, se llevará a las ciudades y barrios para su discusión y se someterá a referéndum. El diario El País ha titulado “Chávez presenta la reforma constitucional que le permitirá gobernar indefinidamente” sin importarle repetir el titular del día anterior que era igual: “Chávez presenta al Parlamento su propuesta de reelección indefinida”. Por su parte, El Mundo titula Chávez presenta como 'socialista' su reelección indefinida y el ABC, Hugo Chávez presenta su plan para perpetuarse en la Presidencia. Sin embargo, ninguno de esos medios ha recogido otra reforma legal anunciada ese mismo día, ésta en Estados Unidos, donde el Departamento de Justicia está ultimando los cambios necesarios para acortar el plazo que tienen los condenados a muerte para apelar sus condenas, y hacer efectivas las ejecuciones con más rapidez.

Parece que lo que angustia en España es la reforma de Venezuela, que ya está aquí en vigor, la ausencia de un límite de mandatos presidenciales. Sin embargo, nunca escuchamos a esos medios criticar esa medida en nuestro país, les molesta que un presidente esté gobernando más de dos legislaturas sólo si es Chávez y los venezolanos lo votan. Además, tampoco les ha parecido interesante destacar algunos otros cambios propuestos en la Constitución, por ejemplo, el reflejo en la ley magna de la prohibición de “la explotación de los trabajadores”, la creación de "consejos comunales, obreros, estudiantes, campesinos" como una forma para la "profundización de la democracia participativa y protagonista", establecer un "fondo de estabilidad social" que garantice a los trabajadores “derechos fundamentales como jubilaciones, pensiones, vacaciones, prenatal y posnatal y otros que establezcan las leyes", reducir a "seis horas diarias" la jornada laboral y la prohibición de los patronos de obligar a sus empleados a trabajar horas extra. También contempla “la prohibición expresa del latifundio, la inclusión de la explotación de los hidrocarburos líquidos, sólidos y gaseosos, así como las explotaciones, servicios y bienes de interés público y carácter estratégico”. Si se escucha a los analistas políticos europeos, parece que son esas normas aprobadas en referéndum las que definen a una dictadura.

La oposición venezolana, con esa lucidez que la caracteriza, ha dicho, según declaraciones recogidas ya en el primer párrafo de la información por El País, que todo consiste en una cortina de humo para ocultar la detención de un empresario venezolano que viajaba hacia Argentina con 574.000 euros sin declarar. Es decir, que ante un caso de evasión de divisas, el presidente de Venezuela organiza una reforma constitucional para desviar la atención. Leo también en otros cables de agencia que la oposición califica la reforma como “golpe de estado” que “violenta principios constitucionales”. Extraño golpe de Estado que se presenta al Parlamento, se debate, se vota y se lleva a referéndum. Hasta hace días la oposición venezolana y la europea denunciaban que Chávez había impuesto una constitución a su medida; ahora la cambia y se indignan porque la “violenta”. Si la dejaba, mal, y si la cambia, peor.

Con lo sencillo que sería aceptar la voluntad de los venezolanos.


www.pascualserrano.net

20070510

G-8 en Alemania. Los movimientos preparan el boicot

En el próximo mes de junio tendrá lugar en Heilingendamm (cerca de la ciudad de Rostock, en la costa alemana del Báltico) la cumbre de los ocho países más ricos y poderosos del mundo (EE UU, Gran Bretaña, Alemania, Francia, Japón, Italia, Canadá y Rusia). Desde hace largo tiempo la política del G-8 ha levantado críticas y protestas en todo el planeta. Durante la cumbre de 2007 esto será igualmente perceptible.

A PRINCIPIOS DE JUNIO SE REÚNE EL G-8 EN ALEMANIA, DONDE ACTIVISTAS Y ORGANIZACIONES DE MUY DIVERSO TIPO MOSTRARÁN SU RECHAZO

La cumbre del G-8 no será bien recibida

Jacobo Rivero / Redacción

En el próximo mes de junio tendrá lugar en Heilingendamm (cerca de la ciudad de Rostock, en la costa alemana del Báltico) la cumbre de los ocho países más ricos y poderosos del mundo (EE UU, Gran Bretaña, Alemania, Francia, Japón, Italia, Canadá y Rusia). Desde hace largo tiempo la política del G-8 ha levantado críticas y protestas en todo el planeta. Durante la cumbre de 2007 esto será igualmente perceptible. Un hecho importante lo constituirá la Cumbre Alternativa, que se celebrará en Rostock. Todos aquellos que busquen alternativas a la actual globalización están invitados a asistir.

Aunque los jefes de Estado y de Gobierno del G-8 tan sólo representan al 13% de la población mundial, son los encargados de las políticas globales relativas a la guerra y la paz, la economía, el desarrollo y el medio ambiente, así como de otros problemas que conciernen a la humanidad entera.

Activistas, organizaciones y ciudadanos de todo el mundo se van a reunir durante esos días para hacer visible que esas políticas cuentan con muchos detractores. Desde grupos ecologistas, organizaciones agrarias, partidos políticos, sindicatos, colectivos de base, agrupaciones religiosas, movimientos antiglobalización o sectores libertarios. Diversas iniciativas con un objetivo común: hacer que la cumbre del G-8 en el lujoso y acorazado Hotel Kempinsky no sea una encuentro agradable y tranquilo para los gobernantes de las superpotencias mundiales. Hay tres grandes redes para preparar los días de acción. En la red Dissent se encuentra el movimiento anarquista y autónomo. La segunda pertenece a los movimientos sociales de la llamada “izquierda intervencionista” (Interventionistische Linke, IL). En tercer lugar están todas las organizaciones más oficiales, como o­nG, Attac, sindicatos y partidos políticos, incluyendo el potente partido PDS.Linke. Todos ellos participarán en la Cumbre Alternativa que se celebrará en Rostock entre el 5 y el 7 de junio, en cuyo manifiesto declaran: “Queremos una globalización democrática, de abajo a arriba, una globalización de la justicia y la garantías sociales. Queremos una economía basada en la solidaridad.

¡La economía debe ser útil a la gente, y no al revés!”. Mas allá de esta Cumbre Alternativa son muchas las iniciativas para estos días de acción global. Desde DIAGONAL vamos a tratar de acercar algunas informaciones útiles para quienes vayan hasta allí, también para los que desde aquí queramos romper el habitualmente tendencioso bloqueo informativo.

MOVIMIENTOS: REPASO A LAS PRINCIPALES CITAS DE LA CONTRACUMBRE

¡DISCUTIR, MANIFESTARSE, RODEAR, BLOQUEAR!

Elaboradas a partir del periódico G8-Xtra nº04, en el que se coordinan diferentes grupos participantes en la contracumbre de Rostock, mostramos en las siguientes páginas los datos principales del calendario de actividades preparado en Alemania.

COLONIZACIÓN PROVISIONAL DEL BOMBODRON
1 de junio
El Bombodron, donde se planea un campo militar, se encuentra en la Kyritz-Ruppiner Heide. Inmediatamente antes del comienzo del G-8 se quiere dar desde aquí una clara señal de resistencia contra la política de guerra. Bajo el lema “Cada destino es un hogar” (Jedes Ziel ist ein Zuhause), más de 46 grupos y organizaciones convocan a colonizar simbólicamente el terreno del Bombodron. Más info en: g8andwar.de y sichelschmiede.org

MANIFESTACIÓN MULTITUDINARIA INTERNACIONAL EN ROSTOCK
2 de junio

Bajo el lema “Otro mundo es posible”, un día antes del comienzo oficial de la cumbre tendrá lugar la manifestación internacional. Comienza a las 11h con un acto inicial. A las 13h saldrán dos cortejos paralelos en dirección a Stadthafen. Más info en: heiligendamm2007.de

DÍA DE ACCIÓN ECONOMÍA AGRARIA GLOBAL
3 de junio

La Red de Acción Economía Agraria Global (Aktionsnetzwerk globale Landwirtschaft) planifica varias actividades para llamar la atención de las realidades catastróficas en la economía agraria global y a favor del derecho soberano de alimentación. Temas entre otros como la ingeniería genética y la política de las grandes superficies. El día comenzará con una marcha del Agro-Gentech-Institut a Universitaetsplatz en el centro, el punto final será el Agro-Bio- Technikum donde hay un campo experimental genético en Gross Luesewitz, situado a 15 kilómetros al este de Rostock. Más info en: g8-landwirtschaft.com

DÍA DE ACCIÓN REFUGIO Y MIGRACIÓN
4 de junio

Día de acción con el lema “¡por la libertad global a moverse, los mismos derechos para todas/os!”. Participarán en la manifestación internacional con un bloque propio y el 3 de junio preparan un encuentro de coordinación internacional. El 4 de junio habrá acciones descentralizadas en Rostock y alrededores. A las 13h comienza una manifestación desde el centro de Rostock, y después concierto. A las 19.30h habrá una charla con el tema “Libertad global de movimiento contra el Apartheid global”, con Solange Kone (Costa de Marfil), Maxim Butkewich (Ucrania), Valery Alzaga (México/ EE UU), Lawrence Liang (India) y Sunny Omwenyke (Nigeria/Alemania). Más información: g8-migration.net.tf

DÍA DE ACCIÓN ANTIMILITARISTA
5 de junio

El día antes de la cumbre es el día de acción contra el militarismo, la guerra y la tortura. Para saludar a los jefes de los gobiernos está planificado un bloqueo del aeropuerto militar Rostock-Laage. Los organizadores de este día de acción advierten en su llamamiento de que los países del G- 8 están metidos en muchas guerras que tienen lugar en este mundo. Rostock-Laage forma parte de la política militarista de los G-8. Por eso se llama a diversas actividades en el aeropuerto de Rostock-Laage. Más información en: g8andwar.de

‘BLOCK G-8’, BLOQUEOS Y MANIFESTACIONES
6 y 7 de junio

Para los días de la cumbre, el 6 y el 7 de junio, varios grupos planifican bloqueos masivos de las vías de acceso al territorio donde tendrá lugar la cumbre en Heiligendamm. Las actividades de desobediencia civil del Block G8 permiten la participación de gente con diferentes estrategias. El objetivo es, ponerse activamente en medio del camino de los G-8 y bloquear las vías de acceso de manera efectiva. Más información en: block-g8.org.

El concepto “Paula” moviliza por acciones decentralizadas. “Paula” se entiende como concepto participativo, no fijado en una concreta forma de actividades y técnicas. El manifiesto de “Paula” describe que la idea consiste en complementar el concepto de bloqueo masivo del Block G-8 con actividades diversas, festivas y efectivas: para alcanzar un resultado lo más variado posible.

El jueves 7 de junio habrá varias manifestaciones que convergerán en Heiligendamm. Las manifestaciones saldrán desde Nienhagen, Kuehlungsborn, Bad Doberan y Kröpelin. Más info en: dissentnetzwerk.org

CUMBRE ALTERNATIVA
5 al 7 de junio

Del 5 al 7 de junio tendrá lugar la cumbre en contra del G-8. Está previsto como lugar para discutir ‘alternativas dignas’ contra la política del G-8. “Hay alternativas a la política de los G-8”, resume el llamamiento del congreso alternativo “G8-Alternativkongress”. “Queremos presentarlas al público. Pero también queremos intercambiar preguntas y trabajar juntos para encontrar las respuestas adecuadas”. En paralelo al congreso habrá varias charlas y actos con temas específicos. Organizaciones y personas que estén interesadas en ofrecer talleres pueden contactar con: workshop@g8-alternativesummit.org. Más información en:
g8-alternative-summit.org





Más en Diagonal:

Reinventar la izquierda antagonista

Acción global: el trabajo de coordinar la respuesta

Attac en la contracumbre

Otro modelo agrícola

http://diagonalperiodico.net/article3810.html

20070402

El derecho de Israel a ser racista



Joseph Massad
Observatorio de la Islamofobia




Los esfuerzos de Israel por la paz son sinceros. De hecho, Israel desea vivir en paz no sólo con sus vecinos, sino también y especialmente con su propia población palestina, y con los palestinos cuyas tierras ocupa por la fuerza. El deseo de paz de Israel no es sólo retórico sino concreto, y profundamente psicológico. Con pocas excepciones, los líderes sionistas más prominentes, desde los orígenes mismos del sionismo colonial, han deseado establecer la paz con los palestinos y los demás árabes cuyos países decidieron tomar para su ocupación y asentamiento. La única cosa que Israel ha reclamado, y sigue reclamando para terminar con el estado de guerra contra los palestinos y sus vecinos árabes, es que todos ellos reconozcan su derecho a ser un estado racista, que discrimina por ley a los palestinos y otros árabes y que garantiza derechos legales diferenciados y privilegios a sus propios ciudadanos judíos. La resistencia que el pueblo palestino y otros árabes han organizado contra el derecho de Israel a ser un estado racista es lo que continúa interponiéndose entre Israel y esa paz por la que ha luchado durante décadas. De hecho, esta resistencia es nada menos que el “nuevo antisemitismo”.Israel está dispuesto a hacer lo que sea para convencer a los palestinos y a los demás árabes de que necesita gozar del derecho a ser racista. Incluso a nivel teórico, y antes de que empezara a construirse realmente, el proyecto colonial sionista buscó diferentes formas para convencer a los pueblos cuyas tierras quería robar y aquellos a quienes quería discriminar de que admitieran como aceptable su necesidad de ser racista. Todo lo que pedían es que los palestinos “reconocieran su derecho a existir” como un estado racista. Los métodos militares no fueron los únicos instrumentos persuasivos disponibles; también hubo otros, incluyendo los incentivos económicos y culturales. El sionismo desde el comienzo ofreció a algunos palestinos beneficios económicos si aceptaban su propuesta de que tenía derecho a ser racista. De hecho, el Estado de Israel todavía lo hace. A muchos funcionarios de la Autoridad Palestina y de la Organización para la Liberación de Palestina se les han ofrecido y han aceptado numerosos incentivos económicos para reconocer esta crucial necesidad israelí. Aquellos entre los palestinos que deplorablemente continúan resistiendo son penalizados por su intransigencia con la asfixia económica y el hambre, complementados con bombardeos regulares y raids, así como con el aislamiento internacional.Estos persuasivos métodos, así lo espera Israel, convencerán finalmente a esa recalcitrante población para que acepte la necesidad de Israel de ser un estado racista. Después de todo, el racismo israelí sólo se manifiesta en su bandera, en su himno nacional y en un puñado de leyes que son necesarias para salvaguardar los privilegios de los judíos, incluidas la Ley del Retorno (1950), la Ley de la Propiedad Ausentada (1950), la Ley de la Propiedad del Estado (1951), la Ley de Ciudadanía (1952), la Ley del Estatus (1952), la Ley de Administración de las Tierras de Israel (1960), la Ley de Construcción y Edificación (1965) y la ley de 2002 prohibiendo los matrimonios entre israelíes y palestinos de los territorios ocupados.Comencemos hablando de por qué Israel y el sionismo necesitan asegurar que Israel continúe siendo un estado racista por ley, y por qué se cree merecedor de tal derecho. La argumentación es triple y está basada en las siguientes aseveraciones:Los judíos estarían siempre en peligro en el mundo abierto; sólo en un estado que los privilegie religiosa y racialmente podrían estar a salvo de la opresión de los “gentiles” y podrían prosperar. Si Israel quitara sus leyes y símbolos racistas y se convirtiera en un estado democrático no-racista, los judíos podrían dejar de ser una mayoría y se convertirían en lo mismo que los judíos de la Diáspora: una minoría en un estado no-judío. Estas preocupaciones han sido expuestas claramente por los dirigentes israelíes tanto individual como colectivamente. Shimon Peres, por ejemplo, la paloma del Israel oficial, se ha quejado durante tiempo del “peligro” demográfico palestino, en cuanto la Línea Verde que separa Israel de Cisjordania está “comenzando a desaparecer, lo que puede llevar a unir los futuros de los palestinos de Cisjordania y de los árabes israelíes”. Peres espera que la llegada de 100.000 judíos a Israel pueda aplazar este “peligro” demográfico por más de una década, aunque finalmente, como él subraya, “la demografía venza a la geografía”.En diciembre de 2000, el Instituto de Política y Estrategia del Herzliya Interdisciplinary Centre en Israel comenzó sus series de conferencias anuales sobre la fuerza y la seguridad de Israel, especialmente centradas en la cuestión de mantener la mayoría demográfica judía. El presidente de Israel y los actuales y anteriores primeros ministros y ministros acudieron al completo. Uno de los “puntos principales” señalados en el informe de 52 páginas sobre las conferencias es la preocupación sobre el número que se necesita para que los judíos mantengan la supremacía demográfica y política de Israel: “El alto índice de natalidad de los “árabes israelíes” plantea la cuestión del futuro de Israel como un estado judío… Las actuales tendencias demográficas, de continuar, pondrán en riesgo el futuro de Israel como estado judío. Israel tiene dos opciones estratégicas: adaptación o contención. La última requiere una enérgica política demográfica sionista de largo alcance, cuyos efectos políticos, económicos y educativos garanticen el carácter judío de Israel.”El informe añade afirmativamente que “los que apoyan la preservación del carácter de Israel como un estado judío para la nación judía constituyen mayoría entre la población judía de Israel”. Lógicamente esto supone el mantenimiento de todas las leyes racistas que garantizan el carácter judío del estado. Los siguientes encuentros anuales que se han producido han confirmado este compromiso.Los judíos serían los portadores de la civilización occidental y constituirían un baluarte en Asia para defender tanto la civilización occidental como sus intereses económicos y políticos frente al terrorismo y a la barbarie de Oriente. Si Israel se transformara a sí mismo en un estado no-racista, su población árabe podría arruinar su compromiso con la civilización occidental y su defensa de los intereses económicos y políticos occidentales, pudiendo incluso llegar a transformar a los propios judíos en una población bárbara oriental. Así es como lo expresó en una ocasión Ben Gurion: “No queremos que los judíos se conviertan en árabes.







Tenemos el deber de luchar contra el espíritu de Oriente, que corrompe a los individuos y a las sociedades, y de preservar los auténticos valores judíos tal y como cristalizaron en la Diáspora [europea]”. Sin duda Ben Gurion fue claro sobre el papel sionista en la defensa de tales principios: “Nosotros no somos árabes, y se nos mide con un rasero diferente… Nuestros instrumentos de guerra son diferentes de los árabes, y sólo nuestros instrumentos pueden garantizar nuestra victoria”. Más recientemente, Naftali Tamir, embajador de Israel en Australia, ha señalado que: “Estamos en Asia sin tener las características de los asiáticos. No tenemos la piel amarilla ni los ojos rasgados. Asia es fundamentalmente la raza amarilla. Australia e Israel no lo son – nosotros somos básicamente la raza blanca.”Dios habría dado esta tierra a los judíos y les habría dicho que se guardaran de los “gentiles” que los odian. Hacer de Israel un estado no-judío sería correr el riesgo de desafiar al propio Dios. Esta posición no sólo es mantenida por los fundamentalistas cristianos y judíos, sino incluso por sionistas laicos (tanto judíos como cristianos). Lo entendió así el mismo Ben Gurion (“Dios nos prometió esto a nosotros”), y también Bill Clinton y George W. Bush.Es importante señalar que estos argumentos sionistas sólo son válidos si uno acepta previamente la proposición del excepcionalismo judío. Recuérdese que el sionismo e Israel son muy cuidadosos en no generalizar los principios que justifican la necesidad de Israel de ser racista, más bien son vehementes en mantenerlos como un principio excepcional. No es que otros pueblos no hayan sido oprimidos históricamente, es que los judíos han sido oprimidos más. No es que la existencia cultural y física de otros pueblos no haya sido amenazada, es que la existencia cultural y física de los judíos ha sido amenazada más. Estas ecuaciones cuantitativas son la clave de por qué el mundo, y especialmente los palestinos, deben reconocer que Israel necesita y se merece el derecho a ser un estado racista. Si los palestinos o algún otro rechazan esto, es que están decididos a la aniquilación física y cultural del pueblo judío, sin mencionar que estarían enfrentándose al Dios judeocristiano.Es un hecho que los dirigentes palestinos y árabes no son fáciles de persuadir acerca de estas necesidades especiales que tiene Israel; son décadas ya de asiduos esfuerzos por parte de Israel para convencerlos, especialmente mediante instrumentos “militares”. En las últimas tres décadas ha habido signos de venirse a razones. Aunque Anwar El-Sadat inauguró este cambio en 1977, le costó mucho a Yasser Arafat reconocer las necesidades de Israel. Pero Israel continuó pacientemente y se volvió más innovador en sus instrumentos persuasivos, especialmente en los militares. Cuando Arafat recobró la cordura y firmó los acuerdos de Oslo de 1993, reconoció por fin el derecho de Israel a ser racista y a discriminar legalmente a sus propios ciudadanos palestinos. Debido a este tardío reconocimiento, un magnánimo Israel, siempre deseoso de paz, decidió negociar con él. Sin embargo él continuó resistiéndose en algunos asuntos. Porque Arafat esperó que su reconocimiento de la necesidad de Israel a ser racista dentro de Israel sería a cambio del final del sistema racista israelí de apartheid en los territorios ocupados. Y eso fue sin duda un malentendido por su parte. Los líderes israelíes se lo explicaron a él y a su principal negociador de paz, Mahmud Abbas, en discusiones maratonianas que duraron siete años: que las necesidades de Israel no se limitan a imponer sus leyes racistas dentro de Israel, sino que éstas deben extenderse también a los territorios ocupados. Arafat sorprendió a todos no contentándose con los bantustanes que Israel ofreció al pueblo palestino en Cisjordania y Gaza, alrededor de los asentamientos coloniales judíos que Dios había garantizado a los judíos. Se llamó a los Estados Unidos de América para que persuadieran al maleable dirigente de que la solución del bantustán no era tan mala. De hecho otros colaboradores tan honorables como Arafat habían disfrutado de sus beneficios, como Mangosutho Gatcha Buthelezi en la Sudáfrica del Apartheid. No había de qué avergonzarse por aceptarla. El presidente Clinton insistió a Arafat en Camp David en el verano de 2000. Mientras Abbas resultó convencido, Arafat permaneció indeciso.Es verdad que en 2002 Arafat se vino a razones un poco más y reafirmó su reconocimiento de la necesidad de Israel de tener leyes racistas dentro del país, al desistir del derecho de retorno de los seis millones de exiliados palestinos, a los cuales, en virtud de la racista ley de retorno israelí, se les impide volver a los hogares de los que Israel los expulsó, mientras que los judíos ciudadanos de otros países obtienen automáticamente la ciudadanía en un Israel que la mayoría de ellos nunca ha visto previamente.En The New York Times Arafat declaró: “Comprendemos las preocupaciones demográficas de Israel, y comprendemos que el derecho de retorno de los refugiados palestinos, un derecho garantizado por la ley internacional y la resolución 194 de las Naciones Unidas, debe tratarse de forma que tenga en cuenta tales preocupaciones”. Arafat afirmó que estaba intentando negociar con Israel “soluciones creativas sobre la grave situación de los refugiados respetando al mismo tiempo las preocupaciones demográficas de Israel”. Esto sin embargo no era suficiente, dado que Arafat continuaba sin ser persuadido de la necesidad de Israel de imponer su apartheid racista en los territorios ocupados. Israel no tuvo más remedio que aislarlo, mantenerlo bajo arresto domiciliario, y posiblemente envenenarlo al final.El presidente Abbas, sin embargo, aprendió bien de los errores de su predecesor y ha mostrado más apertura a los argumentos israelíes acerca de la necesidad de imponer su sistema de apartheid racista en Cisjordania y Gaza, y de que la legitimidad de este apartheid debe ser reconocida por los propios palestinos como una condición necesaria para la paz. Abbas no ha sido el único dirigente palestino en ser convencido. Otros dirigentes palestinos quedaron tan convencidos que ofrecieron ayuda para construir la infraestructura del apartheid israelí, suministrando a Israel la mayor parte del cemento que necesitaba para construir sus colonias sólo-para-judíos y el Muro del Apartheid.El problema ahora era Hamas, que, aun queriendo reconocer a Israel, permanecía negándose a reconocer su especial necesidad de ser racista dentro de la Línea Verde y de imponer un sistema de apartheid en el interior de los territorios ocupados. Aquí es cuando se trajo a Arabia Saudí el mes pasado, con la reunión en la ciudad de la Meca. ¿Quién podría, decían de manera admirativa los saudíes, romper un acuerdo en el que los líderes de las víctimas del racismo y la opresión israelíes prometieran solemnemente reconocer la necesidad especial de su opresor a oprimirles? Bueno, Hamas ha estado resistiéndose a esta fórmula, que Al-Fatah ha apoyado durante cinco años, en concreto a “incurrir” en este reconocimiento crucial. Hamas decía que todo lo que podía hacer era “respetar” pasados acuerdos que la Autoridad Palestina había firmado en su día con Israel y que reconocían su derecho a ser racista. Esto, insisten Israel y los Estados Unidos de América, es insuficiente y los palestinos van a continuar siendo aislados a pesar del “respeto” de Hamas por el derecho de Israel a ser racista. La condición para la paz, tal y como la entienden Israel y los Estados Unidos de América, es que tanto Hamas como Al-Fatah reconozcan y asuman el derecho de Israel a ser un estado de apartheid tanto dentro de la Línea Verde como en Cisjordania y Gaza. Y no hay nada que negociar aquí. La siguiente cumbre entre Condie Rice, Ehud Olmert y el excitado presidente de la Autoridad Palestina Abbas se empleó en que Olmert interrogara a Abbas acerca de cuánto seguía apoyando la necesidad israelí de apartheid en los territorios ocupados. Una cumbre menor ha sido celebrada sobre las mismas bases hace algunos días. Abbas ha esperado que las dos cumbres pudieran convencer a Israel para terminar los preparativos de los bantustanes sobre los que él piensa mandar, pero Israel, comprensiblemente, se ha sentido inseguro y ha querido asegurarse de que el propio Abbas estaba todavía apoyando su derecho a imponer el apartheid primero. Mientras, conversaciones “secretas” israelo-saudíes han dado a Israel la esperanza de que la próxima cumbre de la Liga Árabe en Riad puede muy bien cancelar el derecho palestino al retorno, que está hasta ahora garantizado por la ley internacional, y afirmar la inviolabilidad del derecho de Israel a ser un estado racista garantizado por la diplomacia internacional. Todos los esfuerzos de Israel por conseguir la paz finalmente darían sus frutos, si los árabes conceden lo que ya la mediación internacional ha concedido a Israel antes que ellos.Debería quedar claro que en este contexto internacional, todas las soluciones existentes a lo que se da en llamar el “conflicto” palestino-israelí garantizarían la necesidad israelí de mantener sus leyes racistas y su carácter racista, y su derecho a imponer el apartheid en Cisjordania y Gaza. Lo que a Abbas y a los palestinos se les permite negociar, y al pueblo palestino y a los demás árabes se les invita a participar, son las características políticas y económicas (pero no geográficas) de los bantustanes que Israel está preparando para ellos en Cisjordania, y las condiciones del asedio en torno a la Gran Prisión llamada Gaza, y en torno a las otras menores de Cisjordania. No nos equivoquemos sobre esto, Israel no negociará sobre ninguna otra cosa, porque hacerlo podría ser equivalente a renunciar a su dominio racista.Y para aquellos de entre nosotros que insisten en que ninguna resolución será factible hasta que Israel revoque todas sus leyes racistas, abriendo entonces el camino a un futuro no racista para palestinos y judíos, en un descolonizado estado bi-nacional, Israel y sus apologistas tienen una respuesta ya preparada. Una respuesta que redefine el significado de “antisemitismo”. Antisemitismo ya no es el odio y la discriminación contra los judíos como grupo religioso o étnico; en la era del sionismo, “antisemitismo” se ha metamorfoseado en algo más insidioso. Hoy, tal como Israel y sus partidarios en Occidente defienden, el antisemitismo genocida consiste mayormente en cualquier intento de rechazar el absoluto derecho de Israel a ser un estado judío racista.







20070331

¿Bombardeará EEUU a Irán el 6 de abril?

Alfredo Jalife-Rahme
La Jornada

La primera semana de abril no será apta para cardiacos, ni en las bolsas de valores ni en los frentes de guerra, primordialmente en la más importante fractura tectónica de la geopolítica: el golfo Pérsico.
El segmento bursátil ruso-israelí del oligarca Boris Berezovsky, exiliado en Londres, filtró la creación de una "OPEP del gas", el 9 de abril, en Doha (ver Bajo la Lupa, 25/3/07), es decir, tres días después de la fatídica fecha que seleccionó el general ruso Leonid Gregorievich Ivachov, anterior jefe de estado mayor y ahora vicepresidente de la Academia de Ciencias Geopolíticas (Novosti, 21/3/07), como la más probable para el bombardeo de Estados Unidos contra instalaciones estratégicas de Irán, quizá con armas nucleares tácticas.
De Defensa (25/3/07), centro de pensamiento estratégico europeo, considera la postura del general Ivachov como "semioficial". Sus argumentos suenan muy persuasivos y los ha adoptado el presidente Hugo Chávez. Dice haber detectado las inequívocas señales tanto en el "pase" subrepticio de Nancy Pelosi, la lideresa del Congreso, quien en el presupuesto militar no puso ningún obstáculo a un ataque contra Irán, como en la reciente reunión del poderoso grupo cabildero israelí-estadunidense (AIPAC, por sus siglas en inglés) -donde, por cierto, el principal ídolo de los israelíes paleobíblicos, el fundamentalista televangelista John Hagee, con sede en San Antonio (Texas, obviously!), reclamó en forma delirante un Armageddon nuclear contra Irán. Según el general Ivachov, la "vida sería paralizada" en Irán mediante la "creación del pánico y la instauración de un clima de caos e incertidumbre" -que Estados Unidos sabe hacer muy bien. Se busca atizar las luchas intestinas entre iraníes para luego "instalar un gobierno proestadunidense". Como que suena muy hollywoodense.
Las advertencias del general Ivachov pudieran formar parte de las intensas presiones que sufre Irán para ceder en su proyecto nuclear. No hay que perder de vista los antecedentes: EU, en la etapa de su aliado el Sha, a quien luego desechó sin perturbarse, inicia el proyecto nuclear iraní para "disuadir" a los soviéticos en el mar Caspio. Ni a la URSS ni a la Rusia contemporánea les encantaría tener misiles provistos con armas nucleares en su frontera marítima compartida con Irán, sea laica o chiíta.
Tampoco se pueden soslayar las querellas sobre el atraso en el pago iraní a Rusia por la terminación de la planta atómica de Bushehr, ni la contribución alegre de Moscú en la reciente ronda de sanciones. El mismo general Ivachov comentó que Rusia no irá a una guerra por Irán. Ya lo sabíamos.
¿Y que tal si Rusia y China, tras bambalinas, le han tendido una trampa a Estados Unidos para empantanarse sin redención en todo el golfo Pérsico, para luego colectar lo que quede de su naufragio?
Bajo la Lupa mantiene la hipótesis de que si la catástrofe militar estadunidense en Irak (combinada con las operaciones bélicas fallidas en Afganistán y en la costa oriental del mar Mediterráneo, en conjunción con sus aliados de Gran Bretaña e Israel) constituyó las exequias del efímero imperio unipolar, el bombardeo, sobre todo nuclear, contra Irán marcará su epitafio.
En un juego muy cerrado de siete actores -los cinco miembros del Consejo de Seguridad de la ONU, sumados de Alemania, frente a Irán-, con intereses entrecruzados, cuando no antagónicos, en varios planos, no es sencillo detectar las intenciones verdaderas. El problema es que el reloj de la colisión se encuentra cinco para la medianoche, y se puede acelerar por un milimétrico error impredecible.
La sobrextensión del ejército estadunidense lo incapacita para una invasión terrestre, que además perdería en forma humillante, por lo que su única carta consiste en un masivo bombardeo aéreo.
La muy extensa y poderosa literatura propagandística hiperbélica controlada por la banca israelí-anglosajona da por asentado el bombardeo de Estados Unidos, al quequizá se sume Israel, quien sería el principal beneficiario.

La quiebra financiera global de la banca israelí-anglosajona ("la gente del dinero de Nueva York", general Wesley Clark dixit) reclama una tercera guerra mundial para intentar cubrir sus enormes pérdidas y reponerse mediante la alquimia de la sangre transmutada al monetarista "papel-chatarra".
La escalada de los juegos de guerra de Washington y Teherán apuntan a la inminencia de la colisión. Pero, a nuestro juicio, en esos cinco minutos cruciales para el destino del género humano pueden suceder muchas cosas, y los iraníes, si no operan en la cosmogonía apocalíptica a la que propende en forma esotérica el chiísmo, se pueden sacar de la manga un conejo de buen tamaño. Tampoco hay que subestimar a los acorralados iraníes.
Llama la atención la imperturbabilidad de la teocracia chiíta iraní. El usualmente moderado Kaveh Afrasiabi (Asia Times, 27/3/07), muy cercano al anterior presidente Jatami y muy crítico de la forma en que Ahmadinejad ha conducido las negociaciones nucleares, celebra el apoyo a Irán de Sudáfrica en el Consejo de Seguridad, al unísono del redivivo "Movimiento de los No-Alineados", lo cual, a su juicio, trastocó la correlación de fuerzas en la ONU. Tampoco concede importancia a las filtraciones del consagrado investigador Seymour Hersh, quien insiste en la inminencia del bombardeo (CNN, 25/3/07). En esta etapa en espiral, según Afrasiabi, la colisión apunta en dirección diferente al bombardeo: "pequeñas escaramuzas combinadas con ataques de aliados interpósitos; captura de rehenes y guerra de servicios de inteligencia" que en forma paulatina podrán desembocar en una conflagración mayor.
Ya se vive el "escenario Afrasiabi" con la serie de secuestros grupales y asesinatos de personajes entre Estados Unidos, Israel, Gran Bretaña e Irán, que se han escenificado con un toma y daca azorante en Irak, Turquía, Francia y ahora en Shatt-el-Arab.
El "escenario Ivachov" fue planteado antes del audaz secuestro de los británicos quienes, por cierto, llama poderosamente la atención se hayan dejado capturar sin haberse defendido, lo que obliga a plantear, entre las varias hipótesis vertidas, que se puede tratar de un clásico juego de perfidia de Gran Bretaña.

Los británicos, por sus características sicogeográficas exiguas (su territorio es del tamaño de Chihuahua), son pérfidos, pero no tontos, mucho menos suicidas, como los barbáricos fundamentalistas estadunidenses, ni apocalípticos, como los israelíes paleobíblicos.
La jugada no es lineal, sino de geometría variable, y nadie la opera mejor en el Medio Oriente como la antigua Persia, también por sus características sicogeográficas.
En la fase evolutiva del ascenso del "poder ciudadano global", el consciente colectivo de la humanidad no podrá tolerar bajo ninguna circunstancia otro holocausto nuclear al estilo de Hiroshima y Nagasaki, lo cual parece habérsele olvidado tanto a la víctima, el gobierno japonés, como al verdugo estadunidense.
Lo importante no será el 6 de abril, sino "El Día Después", cuando EU e Israel, y quizá Gran Bretaña, se habrán aislado en forma suicida del concierto de la civilización universal y del emergente poder ciudadano global. En todos los escenarios visibles ya perdió Estados Unidos, pero con la guerra, no se diga nuclear, perderá infinitamente mucho más.
Fidel Castro. Reflexiones